No necesitas construirte de nuevo.
Necesitas recordar quién eras antes de olvidarte.
Ayudo a mujeres que han construido una vida funcional pero desconectada a soltar la identidad que las asfixia para reconectar con la esencia que siempre estuvo ahí.
naturaleza → cuerpo → espíritu
Cinco pasos que recorrerás contigo misma. Yo te facilito el espacio. Tú haces el camino.
Soltar la identidad mental. Las capas aprendidas, la coraza de "puedo con todo", los moldes de otras. Dejar caer las hojas porque siempre llega la primavera.
Observar el cuerpo sin juzgar. Leer las señales que llevas años ignorando. La tensión, el nudo, la expansión, la ligereza. Sin cambiar nada. Solo mirar.
Moverse a través de la respiración y la práctica somática. El breathwork como puerta a lo que la mente no puede bloquear. Movimiento reconectivo, no productivo.
Ofrendar el espacio vacío. El no-hacer como práctica sagrada. Defender Kairos frente a Kronos. Tiempo deliberadamente vacío. La idea más radical y más tuya.
Recordar la esencia. No descubrir algo nuevo sino reconocer lo que siempre estuvo. El vacío se revela como espacio de memoria y la mujer vuelve a habitarse.
No quiero venderte un método. Te ofrezco el espacio para que te reencuentres contigo misma.
Un día completo en el bosque para soltar, respirar y volver a ti. Caminata de inmersión, sesión de breathwork en una masía antigua y espacio de integración en silencio.
Descubre la experiencia →No hay primavera sin invierno — el relato en crudo de mi transformación. Un borrador vivo que comparto porque esperar a que esté perfecto es otra forma de esconderse.
Leer el libro →En Substack, en abierto como el bosque. Sin funnels agresivos. Reflexiones, preguntas y permiso para parar. Mi voz al servicio de tu reconexión.
Suscríbete en Substack →Has invertido en formaciones, mentoras, programas. Has seguido métodos que prometían claridad. Y con cada paso te has sentido un poco más lejos de ti misma.
No porque fueran malos. Sino porque cada voz externa que seguías tapaba un poco más tu propia voz.
Y ahora llevas meses — quizás años — con la misma sensación: algo no encaja. Has construido algo que funciona por fuera pero que por dentro ya no te sostiene. La coraza de "puedo con todo" te pesa. Y hay una frase que te ronda, aunque no te atrevas a decirla en voz alta.
"Soy un fraude."
No lo eres. Esa sensación no es síndrome del impostor. Es tu verdad gritándote. El fraude no eres tú — es el molde en el que te has metido. Un molde que no diseñaste tú. Que te ha ido quedando cada vez más pequeño. Y que tu cuerpo lleva tiempo intentando decirte que ya no cabe.
La tensión en los hombros. El insomnio. El nudo en el estómago que aparece cuando sonríes diciendo "todo bien". Las señales están ahí. Llevan tiempo ahí.
No necesitas otra formación. No necesitas otro plan. No necesitas a nadie que te diga qué hacer con tu vida o con tu negocio.
Lo que necesitas es espacio. Espacio para parar. Para escucharte. Para soltar todo lo que te has puesto encima y ver qué hay debajo.
Porque debajo de todas las capas de identidad aprendida — la productiva, la que siempre resuelve, la que no puede parar — hay una esencia que lleva esperando años. No tienes que construirte de nuevo. Tienes que recordar quién eras antes de que el mundo te dijera cómo debías ser.
Y tu cuerpo ya tiene las respuestas que llevas meses buscando fuera.
SOMOS es el espacio donde dejas de buscar fuera para volver a escuchar dentro. Un día completo en el bosque, acompañada, para hacer un camino que tu mente no puede hacer sola. Porque este camino se hace con el cuerpo.
No es un retiro. No es un taller. Es un día sagrado que te regalas para parar, respirar y volver a ti. En un bosque de Girona que lleva siglos compartiendo lo que tú necesites recibir.
Empezamos a caminar. Llevas unos cascos con una lista que te he preparado para que tu mente vaya soltando y tu cuerpo vaya llegando. No es el momento de pensar. Es el momento de pisar la tierra, oler el aire, dejar que el bosque te reciba. Llevas un kit con una libretita pequeña y un boli — por si viene algo que no quieres que se escape. Pero no es momento de escribir párrafos. Es momento de estar.
La caminata nos lleva a una masía antigua rodeada de bosque. Aquí es donde el cuerpo hace su trabajo. La sesión de respiración circular y conectada — lenta, sin forzar, sin catarsis provocada — te abre una puerta que la mente no puede abrir sola. No se trata de empujar nada. Se trata de acompañar a la respiración y dejar que lo que tenga que moverse, se mueva.
Después de la sesión, nos tomamos algo juntas en la cocinita de la masía. Hay espacio para una dinámica suave — escritura automática, reflexión guiada, lo que el día pida. No hay guión rígido. Hay escucha. Hay presencia. Hay tiempo sin prisa.
Cerramos caminando de vuelta. Otra mujer baja por el mismo camino que subió. No porque haya cambiado todo en un día — sino porque ha recordado algo que llevaba años olvidado. Y eso ya lo cambia todo.
Has seguido los modelos de otras y cada vez te sientes más lejos de ti misma
Tu cuerpo te está mandando señales que ya no puedes ignorar
Sientes que la identidad que construiste ya no te cabe — pero no sabes qué hay debajo
Necesitas parar pero no te das permiso — o no sabes cómo hacerlo sin que todo se caiga
Intuyes que las respuestas no están en otra formación sino en algún lugar dentro de ti que has dejado de escuchar
Buscas un plan de acción con pasos concretos para tu negocio. Buscas una mentora que te diga qué hacer. O buscas respuestas rápidas. Aquí no doy respuestas. Aquí creo el espacio para que encuentres las tuyas. Y eso requiere estar dispuesta a parar, a no saber, y a confiar en tu cuerpo más que en tu cabeza.
Inversión total · Sin costes adicionales
Caminata guiada por el bosque con playlist de inmersión
Kit SOMOS: libretita y materiales para el día
Sesión completa de breathwork (respiración circular Inbreath)
Espacio de integración y dinámica de cierre
Mi presencia y acompañamiento durante todo el día
Este libro es el relato en crudo de mi transformación. El año en el que todo lo que había construido dejó de sostenerme — y lo que encontré cuando dejé de sostenerlo a ello.
Está escrito desde dentro del proceso, no desde el otro lado. Sin filtrar, sin pulir, sin la distancia cómoda de quien ya lo tiene todo resuelto. Porque creo que las historias más útiles son las que todavía huelen a tierra.
Estructurado en estaciones — como el bosque me enseñó que funciona la vida — cada capítulo recorre un tramo del camino de vuelta a la esencia.
Facilitadora de reconexión. No soy mentora ("sígueme"), ni coach (objetivo predefinido), ni consultora tradicional. Tengo preguntas y prácticas que abren espacio para que tus respuestas emerjan.
Viví desde una identidad aprendida — la que puede con todo, la que siempre resuelve — hasta que mi cuerpo dijo basta. El bosque me enseñó a observar sin forzar. Eso me reconectó con mi cuerpo. El cuerpo me abrió la puerta a lo sutil. Y todo lo que no era esencial empezó a caer solo.
Vivo en un bosque en Girona. Camino entre árboles cada día. Desde ahí, sostengo.
El bosque no le dice al árbol cómo crecer. Da las condiciones — tierra, agua, luz, espacio — y el árbol hace lo que ya sabe. Yo creo condiciones para que recuerdes.
Si sientes que algo dentro de ti ya lo sabe pero necesita espacio para escucharse, escríbeme.